MAMÁ, HAY UN MONSTRUO FUERA DE MI ARMARIO

Imagen para el relato "Mamá, hay un monstruo en el armario


Siempre oí hablar de los monstruos que se esconden en el armario,

o bajo la cama, siempre escuché esas anécdotas propias de la infancia,

cuando les pedimos a papá y mamá que registren la habitación antes de

dormir, y que nos dejen alguna luz encendida. Pero nunca pensé que, en

mi caso, los monstruos esperaran fuera.

Leemos cuentos en los que los monstruos son seres peludos, con

enormes fauces y afiladas garras. Pero nadie nos advierte al crecer que

esos monstruos esconden diferentes formas, que son más reales de lo que

creemos. Nos dicen que los monstruos no existen, pero acabamos

descubriendo que eso no es verdad.

Nadie te habla del monstruo del rechazo. Del monstruo de la

discriminación. Del monstruo del odio. Nadie te dice que una palabra

puede dolerte como si ese monstruo te estuviera devorando. Es más, las

palabras pueden devorarte por dentro.

Mis monstruos están ahí fuera, soy yo quien permanece en el

armario. Porque es el único lugar en el que me siento a salvo, en el que

puedo ser yo. Aunque estar aquí no es fácil. El silencio me hace pensar en

exceso, dudar demasiado. La oscuridad se apodera de tu interior, se torna

miedo a ser quien se es, miedo a ser lo que no se debe ser. En esos

momentos, el monstruo aparece en tu mente.

Nadie te dice que esos monstruos se esconden en el cuerpo de

personas iguales a ti. Nadie te avisa de que pueden transformarse en

horribles criaturas en el momento que decides salir de tu armario. Y nadie

te dice que los peores monstruos pueden estar en tu propia casa o en tu

entorno, y que son esas personas que, mientras estabas en tu escondite,

te daban amor y comprensión. Pero si sales, todo puede cambiar.

Algún día saldré, pero antes debo preparar mis armas. Por espada,

mi valentía; por escudo, mis derechos. Solo así se pueden librar estas

batallas: siendo quien eres y reclamando lo que mereces. Algún día saldré,

pero no será hoy. Hoy sigo en mi armario, mientras esos monstruos siguen

fuera.

Texto: Marta Ramón
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Es un proyecto de edición, recopilación y publicación de recursos relacionados con el trabajo social.
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1 comentarios:

Anónimo dijo...

Estupendo relato que describe los monstruos reales a los que nos enfrentamos: Rechazo, discriminación y odio...

4.70/5 – 1379